José Chávez Morado

Actor y testigo excepcional del siglo XX, seguirá viviendo en la  obra por él realizada, en las instituciones que vigorosamente contribuyó a crear y en la memoria agradecida de todos cuantos tuvimos el privilegio enorme de tratarlo.   Pintor, grabador y muralista mexicano nacido el 4 de enero de 1909 en Silao, Gto. Trabajó desde sus primeros años en la compañía de Luz y en la estación de ferrocarriles de su ciudad natal. En 1925 viajó a Estados Unidos, donde trabajó como bracero, lavador de platos y trabajador agrícola en California, hasta llegar a la Isla de Tonepek, en Alaska, donde desempeñó labores de pesca e industrialización del salmón.


Durante su estancia en Estados Unidos, realizó estudios de dibujo y pintura en la Chouinard School of Arts, en Los Ángeles, California, estudios que posteriormente continuó en la Escuela Nacional de Artes Plásticas en la ciudad de  México. A partir de entonces inicia una carrera que lo lleva a incursionar en la pintura de caballete y mural, dibujo, grabado y relieves escultóricos.


Su primer mural lo plasmó en la Escuela Normal Veracruzana de Xalapa, en 1935. Durante la década de 1950 realizó importantes obras monumentales, como los murales en la torre de Ciencias de Ciudad Universitaria, en el complejo arquitectónico de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, en el Centro Médico Nacional y en el edificio de los Laboratorios CIBA, todos ellos en la ciudad de México.


En Guanajuato, entre 1954 y 1955, pinta el cubo de la escalera de honor en la Alhóndiga de Granaditas, con el tema Abolición de la esclavitud por don Miguel Hidalgo, y entre 1965 y 1966, las escaleras oriente y ceremonial con los temas Canto a Guanajuato y Presencia de Guanajuato en la nación mexicana. En 1967 se encarga de la restauración y estructuración del Museo de la Alhóndiga de Granaditas, y diseña el Recinto de los Héroes. Entre 1971 y 1972 pinta el mural Juárez en Guanajuato para la Presidencia Municipal. En 1974 recibe el Premio Nacional de las Artes y en 1985 la UNAM le otorga el doctorado honoris causa.


En José Chávez Morado coexistió la vocación de creador artístico con la de promotor cultural y educador. Dirigió la sección de Enseñanza Plástica del INBA y fundó y dirigió el Taller de Integración Plástica y la Escuela de Diseño y Artesanías del mismo instituto.

En 1966, al jubilarse, sentó su residencia en Guanajuato, Gto., junto con Olga Costa, su compañera de toda la vida –con quien se había casado en 1935–, hecho de singular importancia para la cultura guanajuatense, no sólo por la presencia de dos grandes artistas, sino también por sus generosas aportaciones a la ciudad, de las cuales dan testimonio las colecciones del Museo Regional Alhóndiga de Granaditas, del Museo del Pueblo de Guanajuato, del Museo de Arte Olga Costa- José Chávez Morado, incluyendo el hermoso edificio que fue residencia de la pareja, y del Museo José y Tomás Chávez Morado, en la ciudad de Silao, Guanajuato.
Más allá del artista, del educador y del promotor cultural, está el hombre comprometido con su tiempo, quien al recibir el Premio Nacional de Artes manifestó:


“Me ha tocado vivir una gran época, ardua y convulsa, dura como el odio; pero así mismo creativa y luminosa como la mañana”.