Gorky González

Gorky González nació el 20 de septiembre de 1939 en la ciudad de Morelia, Michoacán.  Desde muy joven se trasladó a vivir a San Miguel de Allende con su padre, Rodolfo González, quien era un escultor que trabajaba la fundición y la técnica de la cera perdida. Realizó algunos estudios en el Instituto Allende y en la Escuela de Artes. Influenciado por su padre, montó un taller de fundición en 1962 en el pueblo de Marfil en la ciudad de Guanajuato  donde conoció a la pintora canadiense Gene Byron; quien le solicitó moldes para hacer réplicas en terracota y lo invitó a trabajar con sus diseños. Y es a partir de esta incursión con la arcilla que  le nace el interés del rescate de la mayólica tradicional. Estudió cerámica en Guanajuato, cosa que seguramente le permitió visualizar la necesidad de rescatar esta artesanía perdida que representa uno de los valores culturales e históricos de esta región.


Gorky obtuvo una beca de dos años para estudiar en Japón, donde no sólo aprendió diversas técnicas alfareras sino también conoció a su esposa, Toshiko, pieza fundamental en el desarrollo del taller de Gorky. Los estudios de Gorky en este lejano país fueron en la ciudad de Tokio con el maestro Tsuji Seimei, quien enseñaba una técnica conocida como Shigaraki. Posteriormente, Gorky se trasladó al poblado de Bizen, donde estudió con Kei Fujiwara considerado tesoro nacional viviente.


La cerámica ha sido, a través del tiempo, una clave primordial para descifrar las costumbres y el desarrollo de las distintas culturas. En el caso particular de México, existe una tradición alfarera que se ha ido gestando y mezclando a través de los siglos para dar como resultado la existencia de una cerámica que además de calidad muestre una tradición, una historia y que por supuesto mantenga una identidad propia.


Una muestra clara de ello lo podemos ver en el trabajo del Mtro. Gorky González quien mantuvo su interés creativo por el rescate de la mayólica tradicional y la recuperación de la técnica. Su respeto al método tradicional y el fino terminado de sus piezas, le han valido para ser reconocido como uno de los maestros más importantes de la cerámica mayólica. Su trabajo se ha exhibido en diversas partes de México y del extranjero, tanto en galerías especializadas como en museos, además de haberlo hecho acreedor de innumerables reconocimientos.