Francisco Patlán

El grabador Francisco Patlán fue discípulo de artistas como Luis Nishizawa, José Chávez Morado, Olga Costa y Jesús Gallardo.  Patlán fue, a su vez, maestro de varias generaciones en la Escuela de Artes Plásticas de la Universidad de Guanajuato Sus maestros y sus alumnos le reconocen su impecable técnica, particularmente en la mezzotinta, así como su interés por innovar varios de los elementos y procesos del grabado.

Entre las técnicas que  Patlán estudió destacan las  gráficas contemporáneas en la Universidad de West Virginia, en Estados Unidos Sin embargo, una de sus influencias más notorias la obtuvo del grabado japonés, cuyas técnicas las conoció directamente al realizar estudios de investigación y especialización en el grabado y la pintura tradicionales de ese país con los maestros Akira Kurosaki, Takeo Miyagawa e Hiroshige en la Universidad de Seika. También asistió a cursos de grabado en madera con el maestro Keisei Kobayashi –recientemente galardonado con el premio nacional de Cultura del gobierno japonés– en Tokio.

El maestro Francisco Patlan realizó más de 40 exposiciones individuales y un número aún mayor de colectivas en varios estado de la república mexicana y el extranjero.  Dentro de las temáticas que eran recurrentes dentro de su obra destacan los motivos de las tradiciones guanajuatenses y mexicanas; antigüedades, mariposas y, posteriormente, fondos de oro con grabados de frutas diversas, marcaron el estilo de Francisco Patlán. Muere a los 62 años de edad el 25 de febrero del 2008. Su partida  sorprendió a la comunidad artística Guanajuatense. Críticos y artistas visuales se manifestaron con palabras que evocaban el gran desempeño del artista.

En palabras de Javier Rodríguez “Javo” especialista en las artes visuales y aplicadas hace referencia a  Patlán como un artista que vivió durante más de 35 años entre tintas y barnices, placas metálicas y piedras litográficas, lo que le sirvió para dejar una obra abundante:   “Fue un técnico de primer orden, No desmerece ante ningún técnico de cualquier taller internacional. Dejó un libro de técnicas donde encontramos sus hallazgos últimos:  tintas para imprimir no grasas, tintas al temple, tintas al temple de óleo”

En tanto, el ceramista y grabador Javier Hernández, “Capelo” recordó la cercana amistad que lo unió con Patlán: “Tuvimos la fortuna de estar muy cerca de personajes como la maestra Olga Costa, el maestro Chávez Morado, Luis Nishizawa… Pero Patlán logró formar sus propios alumnos, de muchas generaciones de artes plásticas. Fue defensor del grabado, del arte guanajuatense y de la propia ciudad de Guanajuato”.